Metodología de Investigación Científica.

lunes, 12 de agosto de 2013

DEFINICIÓN Y CARACTERÍSTICAS DE DISEÑOS EXPERIMENTALES


Definición y Características de Diseños experimentales

Arnau (1990)[2] define el diseño experimental como un plan estructurado de acción tendente a la demostración de relaciones de carácter causal entre la variable independiente y la dependiente. Con este objeto, el diseño experimental recoge los tres supuestos implícitos en el enfoque experimental:
·         Aleatorización
·         Control y
·         Manipulación.
De las definiciones anteriores se desprenden las principales características del diseño experimental:
a)    Manipulación de la variable independiente: el experimentador interviene de forma directa sobre el fenómeno que quiere estudiar con el objeto de provocar cambios sobre el mismo. Tales cambios se registrarán en la variable dependiente de la investigación. En muchas ocasiones para referirnos a la manipulación de la variable independiente decimos que hemos introducido un tratamiento. Por esta razón algunos autores utilizan el término variable de tratamiento y variable independiente como sinónimos. La variable independiente o de tratamiento, por definición, tendrá como mínimo dos valores, niveles o tratamientos, y su manipulación implica que el investigador asignará aleatoriamente estos valores a los distintos grupos.
b)    Control de las variables de confundido: el experimentador controlará todas las variables que puedan incidir sobre el fenómeno que está estudiando. En un caso ideal, el experimentador debería asegurarse de que la variable dependiente varía exclusivamente por su intervención, de manera que debería controlar toda variable que incida sobre ésta. Dicho de otro modo, la variabilidad en la variable dependiente se debería poder atribuir a la acción de la variable independiente. Como acabamos de decir, éste sería el caso ideal. En la realidad es imposible controlar absolutamente todas las variables de confundido, por lo que el investigador deberá poner todo su empeño en controlar todas las que pueda y minimizar el efecto de aquellas que no pueda controlar completamente.
c)    Equivalencia inicial de los grupos: el investigador, cuando opta por un diseño experimental de grupos, asignará aleatoriamente los sujetos o unidades a los grupos experimentales. El objetivo de la formación aleatoria de los grupos es conseguir que éstos sean inicialmente equivalentes. ¿Para qué nos sirve esto? La respuesta es muy clara: si los grupos son equivalentes antes de aplicarles sus respectivos tratamientos, entonces, cualquier diferencia entre ellos después de la intervención se podrá atribuir a la acción del experimentador. Dicho de otro modo: la equivalencia inicial de los grupos garantiza que las diferencias que encontremos entre éstos después de la intervención -y supuesto que se hayan controlado el resto de variables extrañas- se puedan atribuir a la acción de la variable independiente.
Consecuente con este principio la aleatorización garantizará la equivalencia de los grupos sólo si se forman grupos con un tamaño grande. La lógica subyacente a la aleatorización en la formación de los grupos es que cualquier variable extraña de sujeto quedará repartida aleatoriamente en los distintos grupos, por lo que se neutralizará su efecto.
Estas características del diseño experimental son las que le conducen a presentar una alta validez interna -puesto que es un diseño que nos permitirá establecer relaciones causales inequívocas entre variables-, y una baja validez ecológica -puesto que aborda el fenómeno en una situación tan artificial que hace que se cuestione la posibilidad de generalizar los resultados a una situación natural (recordemos que en un experimento no sólo se provoca el fenómeno sino que, además, se aísla)-. También son estas características las que determinan el ámbito de aplicación más frecuente del diseño experimental. Aunque podemos encontrar algunas excepciones, se trata de un tipo de diseños que se utilizan principalmente en investigaciones de carácter básico que se llevan a cabo en laboratorios. Este es el tipo de contexto que facilita al investigador el máximo control del fenómeno que estudia.




[1] Arnau, J. (1995). Metodología de la investigación psicológica. En M. T. Anguera, J. Arnau, M. Ato, R. Martínez, J. Pascual y G. Vallejo (Eds.), Métodos de investigación en psicología (pp. 23-43). Madrid: Síntesis.
[2] Arnau, J. (1990). Metodología experimental. En J. Arnau, M. T. Anguera, y J. Gómez, (1990) Metodología de la investigación en ciencias del comportamiento. Universidad de Murcia.