Fuentes primarias y secundarias en una investigación
Los investigadores
como Sáenz (2017) concuerdan que las fuentes primarias son “aquellas
informaciones proporcionadas por los informantes a través de entrevistas y
cuestionario. De manera que estos informantes están conformados por: sociólogos,
psicólogos, ingenieros, abogados, trabajadora social, economistas, docente,
juez, fiscal, alcalde, médico entre otros”[1]. Mientras, las fuentes
secundarias se refieren a la información que se presenta acerca de los fenómenos
estudiados, necesidades psico socioeconómicas y programas de formación técnica;
recaba en textos, artículos, internet y otros.
En consecuencia, las fuentes primarias y secundarias constituyen elementos fundamentales de la investigación científica, porque permiten recopilar evidencias, conocer los antecedentes de un problema, contrastar información y construir explicaciones fundamentadas. Su utilización adecuada contribuye a mejorar la validez, la confiabilidad y el rigor académico de una investigación.
Es importante señalar que la clasificación depende
también del objetivo de la investigación: un documento puede ser una fuente
primaria para un estudio y secundaria para otro.
[1] Sáenz, J. (2027). Metodología de la
Investigación en el Derecho. Panama: Editorial Mizrachi & Pujol.