Metodología de Investigación Científica.

viernes, 23 de agosto de 2013

LOS PRINCIPALES MÉTODOS CIENTÍFICOS


Por lo general, aunque todas las ciencias utilizan una diversidad de métodos científicos, el objeto material -parcela de la realidad que se trata de conocer- y el objeto formal -óptica desde la que se emprende su conocimiento- de cada disciplina científica suelen primar el empleo de alguno de ellos sobre los demás.
En virtud de lo expuesto consideramos desarrollar los principales métodos científicos empleados, tales como:
1.1.1.   El  Método Descriptivo
Radica en efectuar una exposición narrativa, gráfica, lo más exhaustiva y detallada posible de la realidad que se estudia.
Ahora bien, el objetivo de este método es disponer de un conocimiento inicial de la realidad tal y como se desprende de la observación directa que realiza el analista y del conocimiento que ha adquirido por medio del estudio o la lectura de las informaciones aportadas por otros investigadores. En efecto se trata de un método cuyo propósito es presentar y obtener, con el máximo exactitud o rigor posible, la información sobre una realidad de acuerdo con ciertos criterios establecidas anteladamente por cada ciencia (espacio, tiempo, características funcionales, características formales, efectos producidos, etcétera).
De acuerdo con este propósito, el método en mención nos debe aportar información interpretada y rigurosa de acuerdo a los criterios establecidos por cada disciplina científica. Ello implica que no basta con la información bruta y, ni siquiera con la información ordenada.
Puesto que el rigor requerido por este método presupone conseguir toda la información necesaria sobre el fenómeno que se estudia, pero sólo esa información. La sobreabundancia de información sobre un fenómeno no avala un mayor rigor, sólo un mayor trabajo.
Cabe precisar que el método descriptivo exige la interpretación de la información de acuerdo con ciertos requisitos o exigencias propios del objeto material o formal de la disciplina científica en cuyo seno realizamos los estudios. Esta interpretación, aunque es subjetiva, no es en absoluto arbitraria, puesto que debe ser coherente con los hechos, conforme como se presentan en la realidad o en la información obtenida, y consistente con los requerimientos de la disciplina.
1.1.2.   El Método Analítico
Este método parte del conocimiento general de una realidad para realizar la distinción, clasificación y conocimiento de los diferentes elementos principales que forman parte de ella y de las relaciones que mantienen entre sí.
Se basa en el supuesto de que el todo permite explicar y conocer las características de cada una de sus partes y de las relaciones que existen entre ellas. De modo que esto presupone que en el proceso de descomposición del todo en sus partes la pérdida de información no es fundamental, pero esta presunción no es del todo correcta. Con frecuencia, existe una pérdida de información fundamental con referente a los elementos dinámicos de la realidad, pues estos no siempre se pueden desagregar sin afectar a la forma en que se producen las variaciones a lo largo del tiempo –dinámica- y en todo caso, el modo en que se lleva a cabo la desagregación está directamente condicionado por los criterios de periodificación  -medición del tiempo- que hayamos adoptado[1].
Bajo esta óptica el uso del método analítico resulta indispensable para poder aplicar, con posterioridad, el método comparativo. Por otro lado, el empleo de este método nos permite revelar las importantes relaciones de causalidad que existen entre los sucesos o variables de la realidad estudiada. Se convierte así en un método primordial para toda investigación científica o académica e indispensable para poder realizar dos de las operaciones teóricas más fundamentales: la conceptualización y la clasificación.
1.1.3.   EL Método Comparativo
Es el método mediante el cual se realiza una contrastación entre los principales elementos (constantes, variables y relaciones) de la realidad que se investiga con los de otras realidades similares ya conocidas.
Este método exige a manifestar tanto las semejanzas -búsqueda analógica- como las diferencias -búsqueda diferenciadora- y entre estas últimas adquieren especial relevancia las oposiciones -búsqueda antagónica-. El empleo del método comparativo nos admite diferenciar entre los sucesos o variables que se repiten en varias realidades  internacionales diferentes y, por ende, que poseen un carácter de generalidad y aquellos  otros que son exclusivos de cada una de ellas y sólo podemos considerarlos desde su  peculiaridad.
A través de la distinción entre los elementos comunes y los particulares podemos deducir  aquellos fenómenos que establecen las causas originarias de los que simplemente son  causas intervinientes o simples elementos circunstanciales, característicos de una determinada realidad internacional pero irrelevantes para la formulación de leyes científicas  con carácter de generalidad.
En consecuencia, gracias al uso de este método podemos expresar de un modo sencillo qué  elementos de la realidad cumplen las condiciones de necesidad y suficiencia, pues deben  pertenecer exclusivamente a la categoría de los elementos comunes, limitándonos el campo de los fenómenos susceptibles de ser considerados como causas originarias y con  ello las hipótesis básicas que podemos formular como fundamento del estudio.
1.1.4.   El Método Sintético
Este método es opuesto al analítico, puesto que parte del conocimiento de varios elementos  de una realidad y de las relaciones que los unen para tratar de lograr el conocimiento general y completo de dicha realidad.
Descansa en la idea de que el todo puede ser comprendido y explicado mediante la conjunción del conocimiento de sus partes. Ello nos facilita el conocimiento tanto de la  estructura y dinámica internas de la realidad internacional como un todo, mediante los sucesos o variables esenciales. Sin embargo el uso de este método resulta mucho más difícil que el del método analítico, puesto que exige el recurso previo al método comparativo para poder desentrañar las causas originarias y diferenciarlas de las causas intervinientes, de las simples circunstancias y de los propios efectos.
Impone también el conocimiento y diferenciación entre los elementos estructurales y los coyunturales, precisamente porque del empleo del método sintético debe derivarse una reconstrucción simplificada pero suficiente de la realidad que permita una explicación y  explicación de esa realidad tanto desde una óptica estática como dinámica y tanto a corto, como a medio y largo plazo. Por esta razón, el empleo de este método resulta indispensable para la formulación de modelos teóricos y su traducción a programas de simulación.
1.1.5.   El Método Inductivo o Inferencia Inductiva
Este método consiste en observar, conocer y conocer las características generales o regulares que se aprecian en una diversidad de hechos o realidades para formular, a partir de ellas, una proposición o ley científica de carácter general. En la inducción el razonamiento es, evidentemente, ascendente desde lo particular o singular a lo general. Se suele aseverar que la inferencia inductiva es un razonamiento orientado hacia el fin. Como podemos apreciar fácilmente, la inducción no es más que una consecuencia metodológica y lógica de la utilización del método comparativo. Más exactamente, es el procedimiento mediante el cual se diferencian las causas originarias de las restantes causas intervinientes, a partir de la comparación entre una amplia diversidad de realidades, para poder inferir la formulación de una ley o proposición científica. Se trata de discernir, por comparación analógica, una regularidad o repetición en las relaciones de causalidad existentes en numerosos fenómenos similares aunque distintos entre sí, estableciendo luego por cualquiera de los procedimientos de inferencia existentes, principalmente la inferencia matemática de la que forma parte la inferencia estadística, la formulación de la proposición general o ley científica.
1.1.6.   El Método Deductivo o Inferencia Deductiva
Esto radica en la determinación de las características o enunciados de la realidad particular que se estudia por derivación o consecuencia de las características o  enunciados contenidos en proposiciones o leyes científicas de carácter general formuladas previamente. La deducción trata de derivar las consecuencias particulares o singulares de las premisas o conclusiones generales establecidas y aceptadas. En realidad el método deductivo sólo es aplicable una  vez se comprueba que el fenómeno o suceso particular que estamos investigando  pertenece a la categoría de fenómenos o sucesos contemplados por la ley científica  general. Parecida comprobación exige el empleo previo de los métodos descriptivo, analítico y comparativo, porque sólo gracias a ellos podemos establecer la analogía o correspondencia lógica y fenomenológica entre ley y suceso, sin que por ello podamos llegar  a tener una certeza definitiva a cerca de la validez que la ley científica tendrá respecto del próximo suceso particular.
En consecuencia ninguno de ambos métodos (inductivo o deductivo) nos puede dar una certeza absoluta y  universal sobre la validez de las formulaciones teóricas que alcanzamos mediante su  empleo. Como señala Morín: "La mayor aportación del conocimiento de la centuria pasada ha sido el  conocimiento de los límites del conocimiento. La mayor certidumbre que nos ha dado es la de la imposibilidad de eliminar ciertas incertidumbres, no sólo en la acción sino también en el  conocimiento"[2].
Sin embargo, tampoco las certezas absolutas o universales son necesarias para considerar una investigación verdaderamente científica, pues basta con que nos aporten  certezas relativas –probabilidades- pero suficientemente generalizadas sobre la validez de las conclusiones o formulaciones teóricas que nos permiten alcanzar.
1.1.7.   El Método Dialéctico o Inferencia Contradictorio-Sintetizadora
El método o razonamiento dialéctico no debe confundirse con el materialismo dialéctico  marxista. Consiste en descubrir las contradicciones o antagonismos que existen entre los  diversos elementos que forman parte de la realidad investigada para conocer las proposiciones o leyes que explican la dinámica de esa realidad y poder deducir las posibilidades y formas en que producirá el cambio a otra realidad superadora[3].
El método dialéctico, al igual que los dos anteriores, presupone que en la realidad existen  una serie de condiciones que, científicamente, nunca se han llegado a demostrar, lo que significa que son meta científicas. Básicamente podemos reducirlas a las siguientes:
·         La realidad además de dinámica es también evolutiva.
·         Las contradicciones son el motor del cambio de la realidad.
·         La síntesis entre las contradicciones no sólo es posible sino inevitable.
·         La propia relación entre la realidad y el conocimiento teórico de la misma está sometida  a dialéctica.
En sentido estricto, el método dialéctico es más una forma singular de razonamiento que un  método científico propiamente dicho. En otras palabras, es mucho más que un método  científico, es más bien una actitud mental del investigador.
[1] En estadística, este efecto del tiempo sobre una variable se intenta determinar mediante la desestacionalización en los análisis de series temporales. Véase Pulido, A. y Santos, J. (1998)  Estadística aplicada para ordenadores personales. Madrid: Edit. Ediciones  Pirámide, pp. 175-197.
[2] Morin, E. (1999) La tête bien faite. Repenser la réforme. Réformer la pensée.- Edit. Editions du Seuil. París, (traducción de Mª José Buxó-Dulce Montesinos. (2000) La mente bien ordenada. Barcelona: Edit. Seix Barral, pp. 71-72.
[3] Morin señala como uno de los siete principios-guía del pensamiento el dialógico, al que describe del siguiente modo: "Une dos principios o nociones que deben excluirse mutuamente, pero que son indisociables en una misma realidad. (...) La dialógica permite asumir racionalmente la inseparabilidad de unas nociones contradictorias para concebir un mismo fenómeno complejo” Aunque el método dialéctico que señalamos incluye el principio dialógico de Morin, su ámbito de aplicación es más amplio, pues incluye la propia dialéctica imperante entre el pensamiento y la realidad y  no sólo la que se encuentra inserta en esta última. Morin, E. (1999) La mente... op. cit., p. 126.