Metodología de Investigación Científica.

miércoles, 19 de agosto de 2015

ACCIONES ESTRATÉGICAS DE ADMINISTRACIÓN DEL PROYECTO

10.1.     ACCIONES ESTRATÉGICAS DE ADMINISTRACIÓN DEL PROYECTO

10.1.1.Elección de métodos de investigación
Cuando elija un tema de investigación, inmediatamente piense en los métodos que usará para recolectar y analizar los datos. Para ello sugerimos, escoja los métodos que más le agrade  y descarte lo que no le guste. Muchos investigadores recomiendan el método de las entrevistas a aquellos que disfrutan hablando con la gente. De no ser así, lo mejor es realizar la investigación en la biblioteca o en los archivos, si un eventual caso prefiere los análisis estadísticos y multivariables, lo recomendable es utilizar una metodología más cuantitativa.
Ahora bien, precisamos que los métodos empleados forman una parte clave de su investigación, de manera que es adecuado tener una idea de las opciones disponibles, considerando las ventajas y limitaciones de cada uno de ellas.
Pues bien, si un investigador tiene preferencias por un determinado método, su trabajo le resultará más interesante en efecto estará más motivado para llevarla a cabo.  En caso contrario, tal vez usted quiera aprovechar  su proyecto de investigación para aprender sobre métodos que no lo son familiares.
10.1.2.¿Qué hacer cuando no tenemos un tema específico?
En ocasiones se da el caso de que el investigador se comprometa a realizar un trabajo de investigación pero no se le ocurra qué hacer. Este problema es bastante frecuente, dicho sea de paso se asocia con la falta de confianza en cuanto a la capacidad de emprender un proyecto de investigación. En consecuencia este ítem se diseñó para ayudar a enfrentar el problema. De la misma forma le será útil también si ya eligió el tema pero desea acotarlo.  Es decir si desea evaluar posibles opciones, si tiene demasiadas ideas y no puede decidirse por alguna de ellas.
Aquí detallamos siete sugerencias para que baraje ideas respecto su proyecto de investigación. De esta forma estará en condiciones óptimas no solo para elegir sino para acotar su elección, convirtiendo en un proyecto altamente viable.
A.   Échale un vistazo algún trabajo previo de investigación.
B.   Relacione la investigación con sus otros beneficios.
C.   Pregunte a su asesor, tutor, amigos, compañeros incluso a su vecino.
D.   Piense en el título.
E.   Comience por una cita que le agrade.
F.    Siga sus intuiciones.
G.   Debes estar preparado para cambiar de rumbo.

A)   Échale un vistazo algún trabajo previo de investigación
Existen, desde luego, numeroso ejemplos de proyectos de investigación que puedes echarle un vistazo, sean artículos publicados, tesinas, tesis etcétera. Considere reproducir uno de ellos, usando los mismos  métodos para analizar el mismo problema, pero en un lugar o en una institución distinta. Reproducir el enfoque de una investigación no quiere decir que no sea original. En efecto, imitar una investigación previa para corroborar las averiguaciones originales, agregar otros nuevos o ponerlos en tela de juicio suele ser muy útil y a la vez esclarecedor.
B)   Relacione la investigación con sus otros beneficios o intereses
En este ítem sostenemos que seguramente tendrás una variedad de beneficios o intereses fuera del trabajo, de los estudios que cursa, incluso del área de investigación, ya sean como actividades familiares, sociales, políticas, culturales, deportivas, aunque estas dependerán de las limitaciones impuestas por la materia que investiga. Digamos que si ha emprendido una investigación política puede basarla, al menos parcialmente, en un grupo de un movimiento político a la cual haya pertenecido anteriormente.
C)   Pregunte a su profesor, tutor, amigos, compañeros incluso a su vecino
Hacer consultas o pedir sugerencias a otra persona es lo más recomendable cuando no se le ocurre ningún tema. Las apreciaciones de los demás siempre resultan provechosas.
Su profesor puede brindarle muchos consejos, incluso puede ponerlo en contacto con un colega que se encuentra en una situación similar a la suya. Cabe precisar que  hablar de sus ideas con gente no involucrada en la investigación puede ser muy provechoso, imagínese por ejemplo su amigo o vecino puede indicarle cómo investigar con vista al desarrollo de su profesión. 
D)   Piense en el título.
En un investigación pensar en el título ayuda encontrar temas interesantes. Después de todo, parte de la atracción inicial producida por un libro. Naturalmente este consiste en un juego de palabras, en una aliteración, o ser conciso y expresivo. Puede referirse sucintamente a la pregunta de investigación o indicar un nuevo ámbito de estudio. 
El título en una investigación debe ser lo más corto posible. Piense en alguno que lo motive, puesto que un buen título lo ayudará a orientarse  en un trabajo de investigación a posteriori.
E)   Comience por una cita que le agrade.
Algunos estudiosos recomiendan que extraer de la literatura que ha leído uno o dos citas que realmente lo atraigan es otro método posible para elegir el título. Por cierto nos referimos al tipo de enunciados que son capaces de desencadenar una fuerte reacción positiva o negativa y que revelan que el autor domina el tema o, por el contrario no sabe de qué está hablando. Pueden ser preguntas, comentarios, también interpretaciones de los temas investigados.
F)   Siga sus intuiciones.
Si un investigador intuye que una cuestión o un área específica plantean interrogantes de interés o requiere ser investigada, no tema seguir sus impulsos y vea hasta dónde lo conducen. Sin embargo no pierda demasiado tiempo y energía en esto cuando, quizás, no lo está llevando a una buena direccionalidad.
G)   Debes estar preparado para cambiar de rumbo.
Si en su investigación ha comenzado por cualquier parte o tal vez haya seguidos una o varias de nuestras sugerencias, en cualquier caso debe estar listo para replantear su trabajo y cambiar de horizonte. Ello puede ser necesario si le niega el acceso a personas o documentos importantes, si no hay suficiente gentes que conteste sus cuestionarios, si no encuentra datos donde pensó que estaba. Por estos considerandos es conveniente que sus planes de investigación sean flexibles y le permitan enfoques distintos del mismo asunto o tomar una dirección que se aleje radicalmente.  
10.1.3.Para investigar es necesario leer
Para llevar a cabo una investigación en ciencias sociales, es ineludible que el investigador lea una cantidad considerable de textos, especialmente los que no se han leído en profundidad en esa área temática.   Las habilidades y el trabajo para la lectura en la investigación, es decir “qué leer, de qué manera hacerlo y cómo comprender cabalmente lo leído” suele ser una preocupación y una barrera para el investigador inexperto.
10.1.3.1.    ¿Por qué es necesario leer? 
Leer no es solamente una actividad fundamental del hombre en su vida cotidiana,  sino que es preciso hacerlo en las diferentes etapa de investigación y al  mismo tiempo con distintos propósitos. De manera que para el investigador comprometido la lectura se convierte en una actividad permanente y de amplio alcance.
Diez razones para leer  con miras a la investigación:
·         Porque le dará ideas claras de su tema.
·         Porque necesita comprender los que otros investigadores han realizado.
·         Le sirve para ampliar sus perspectivas y colocar el trabajo dentro de un contexto.
·         Porque su experiencia personal no basta.
·         Porque le permitirá citar fuentes cuando tenga que escribir la investigación.
·         Sirve para legitimar sus argumentos.
·         Porque se convertirá en mejor lector.
·         Porque podrá criticar con fundamento lo que otros lo hicieron.
·         Le servirá localizar las áreas no investigadas.
·         Porque comprenderá mejor las tradiciones de la disciplina en la que trabaja.
Razones para leer en diferentes etapas y con distintos propósitos.
Etapas:
·         Al inicio de la investigación, para saber que otras investigaciones se hicieron, centrar sus ideas y explorar el contexto del proyecto.
·         Durante la investigación, para impulsar sus interés y mantenerse actualizado, vislumbrar mejor los métodos que se usa y el campo que investiga y como fuentes de datos.
·         Después de la investigación, para averiguar que recepción tuvo su trabajo en el mundo académico y desarrollar ideas sobre futuras investigaciones.
Propósitos:
·         Considerar las investigaciones que cuyos temas son similares al suyo.
·         Considerar métodos de investigación que coincide con sus propios planes.
·         Reflexionar los contextos relacionados con su proyecto de investigación.

10.1.3.2.    Estrategias básicas de lectura
En este ítem desarrollamos una guía fundamental para cuatro cuestiones relacionadas entre sí:
a)    Dónde leer
b)    Qué leer
c)    A quién leer
d)    Cómo buscar las lecturas que necesita

a.    Dónde leer
El lugar preciso para leer es la biblioteca, sobre todo si está desarrollando su investigación en el ámbito académico. Las bibliotecas son accesibles para cualquiera persona y las universitarias permiten normalmente a todos sus investigadores, pero algunos restringen el préstamo de los libros y otras prohíben absolutamente la entrada.
b.    Qué leer
La contestación más exacta a este interrogante es que el investigador lea la mayor cantidad  posible de todo tipo de textos. Lo cual le permitirá encontrar una diversidad de perspectivas y formas de presentación dentro de los distintos tipos de escritura que convienen a su tema de investigación. Los más recomendables son: Textos, revistas, informes, periódicos, trabajos científicos publicados e inéditos, escritos metodológicos entre otros.
c.    A quién leer
En este interrogante suele ser muy difícil decidir por dónde comenzar frente a un anaquel que contiene decenas de libros sobre el mismo tema y centenas de revistas que cubren varias décadas. En este caso es importante saber quien escribió el material que está leyendo, de donde proviene, si es realmente una autoridad en la materia y cuáles pueden ser las motivaciones que lo llevaron a escribir. De modo que en parte, su objetivo debiera ser la lectura de una gran diversidad de punto de vista, explorar tanto a fundadores o a los grandes nombres de su campo de investigación como las diferentes opiniones actuales. Recuerde sin embargo nadie está libre de cometer  errores y que el propósito de escribir una investigación apunta, en todo caso a estimular el pensamiento futuro.
d.    Cómo buscar las lecturas que necesita
El estudioso que emprende  por vez primera un campo de investigación que le es desconocido antes que todo debe conseguir la bibliografía correspondiente, dado que su intención es habituarse con los textos clave respecto de su materia de investigación a fin de complementar  estos conocimientos con la lectura más profunda y selectiva sobre el tema. Aquí presentamos seis etapas para descubrir qué necesita leer:
·         Busque consejos en las fuentes a su alcance: sus profesores, compañeros de investigación.
·         Para localizar los libros y publicaciones que cree relevante pregúntale al bibliotecario. También hallará muy fructífero realizar búsquedas utilizando palabras clave en catálogo o bases de datos computarizados.
·         Una vez identificado los textos y revistas importantes, busque las ediciones recientes a fin de encontrar trabajos más actualizados sobre el tema que le interesa.
·         Además de leer fuentes originales, déjese guiar por las referencias bibliográficas  que le parezcan más atractivas.
·         Identifique los textos clave advirtiendo cuáles son los textos mencionados una y otra vez. No pierda tiempo y lea lo más populares  o más importantes de su área de investigación. Recuerde siempre busque las últimas ediciones.
·         Use tiempo y los recursos de que dispone para leer los textos más pertinentes posibles.
10.1.3.3.    Fuentes de información en las bibliotecas
Ante todo, dese un recorrido por el lugar e identifique las diferentes fuentes de consulta o información que serían útiles para el avance de su investigación. Recuerde que debe familiarizarse con ellas al mismo tiempo evaluarlas las ventajas y  las limitaciones. Seguidamente le detallamos las siguientes fuentes de información:
·         Bibliotecarios: los investigadores siempre está con deuda con los bibliotecarios y debe tratarlos como corresponde, puesto que es muy importante la asistencia y consejo que se adquiere de ellos. Si se aborda de manera educada y amable están dispuesto a ayudarlo.
·         Catálogos: un estudioso necesita saber cómo están clasificadas las existencias de una biblioteca, comenzando de los tradicionales ficheros, en microficha o en un ordenador. Una vez descubierto la búsqueda de codificación  del tema de interés. Si se trata de catálogos almacenados  en el ordenador, realice la averiguación usando las palabras clave, el nombre o título de los autores.
·          Reseñas y resúmenes: constituye otras dos fuentes especializadas a las cuales el investigador recurre en caso se conseguirlas. Las reseñas se encuentran en las publicaciones periódicas especializadas, mientras que los resúmenes tratan de una enorme variedad de temas y contiene una síntesis del material de las publicaciones más reciente en su campo de estudio.
·         Enciclopedias y diccionarios: en una investigación estos sirven como punto de partida, pero no ahonda en temas específicos.

·         Anaqueles a disposición del público: generalmente en una biblioteca se designa una zona considerable a las estanterías que contienen textos y revistas. Si le interesa un texto pídalo de préstamo de inmediato.